La Historia del Dr. Hugo

 

Me hicieron un trasplante.

Hasta enero de 1988 era saludable, tenía 60 años, disfrutaba de la vida y tenía una hermosa familia, amigos y ejercía la profesión de médico y jugaba golf.   Pero en febrero de 1988 me dio influenza. 

Después de la influenza, seguí sintiéndome frágil, me fatigaba fácilmente, me sentía débil y tenía  un poco de fiebre.   El diagnóstico fue cardiomiopatía hipertrófica, con fracción de eyección de apenas 22% - un diagnóstico terrible para el corazón. 

Para fines de 1990, la enfermedad me había dejado mucho más débil.  Fue entonces que el cardiólogo me dijo que no me iba a mejorar y que iba a necesitar un trasplante para seguir viviendo. 

Aunque me sentía reacio de someterme a un procedimiento quirúrgico tan enorme, mi querida esposa insistió que me sometiera al trasplante.  Cuatro meses después, en agosto de 1991, recibí el corazón de un joven salvadoreño de 21 años.  Estaba con 63 años y salí del hospital 9 días después del trasplante quebrando dos récords en el hospital

Después de la intervención me siento excelente.   Durante estos once años he tenido la inmensa felicidad de disfrutar la vida con mi familia que ahora incluye a cuatro nietos más.  Además, unos tres años después del trasplante y después de haber enviado tarjetas para fechas especiales como para el aniversario del trasplante, para el Día de la Madre, navidad y Año Nuevo, tuve el enorme placer de conocer a la madre y el hermano de mi donador. 

Cada vez mejor de la salud he logrado llegar a cuidar totalmente del jardín.   También puedo viajar sin problemas, especialmente a visitar a los familiares en Colombia, en Sudamerica.  Pero ya no puedo jugar más golf.

Todos los días rezo y agradezco a Dios por el milagro que nos ha dado.  El regalo de vida es tan fácil de hacer realidad, causa una gran satisfacción saber que mejora la vida de una persona de otra familia y los hace a todos feliz.

¿Estudiaría usted la posibilidad de hacerse donante?

 

Hugo